
La selección de Corea del Sur ha decidido romper relaciones con la prensa de su país luego de la filtración de un audio en el que varios periodistas se habrían burlado del capitán del equipo, Heung-min Son.
Como respuesta inmediata, el plantel adoptó una postura de silencio total. Tras la victoria ante República Checa, Son evitó cualquier declaración en la zona mixta, mientras que la federación canceló las entrevistas individuales que ya estaban programadas con los jugadores.
La situación escaló rápidamente, al punto de que la Federación Coreana de Fútbol emitió un comunicado de reprimenda hacia los medios de comunicación desplazados al torneo.
Además, el jefe de prensa de la delegación presentó su renuncia, asumiendo la responsabilidad por no haber podido gestionar ni controlar adecuadamente la conducta del grupo de periodistas que acompañaba a la selección.
El ambiente entre la selección de Corea del Sur y la prensa nacional atraviesa uno de sus momentos más tensos, con una relación prácticamente fracturada en plena competencia internacional.


