
Los recientes debates sobre posibles sanciones por manifestaciones políticas en el fútbol han puesto nuevamente sobre la mesa dos antecedentes que marcaron un precedente en competiciones internacionales.
El primero ocurrió en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Tras conquistar la medalla de bronce frente a Japón, el futbolista surcoreano Park Jong-woo celebró mostrando un cartel con la frase «Dokdo es nuestro territorio», en referencia al archipiélago cuya soberanía es disputada entre Corea del Sur y Japón.
La FIFA consideró que el jugador había infringido las normas de neutralidad dentro del terreno de juego y le impuso una suspensión de dos partidos oficiales, además de una multa económica.
Otro caso se produjo durante la Eurocopa 2024. Después de que España derrotara 2-1 a Inglaterra en la final, los capitanes Rodri y Álvaro Morata participaron en los cánticos de celebración con la frase «Gibraltar es español».
La UEFA abrió un procedimiento disciplinario y finalmente sancionó a ambos futbolistas con un partido de suspensión. El organismo explicó que los jugadores incumplieron las normas básicas de conducta al utilizar un evento deportivo para realizar manifestaciones ajenas al fútbol y por desacreditar la imagen del deporte.
Aunque FIFA y UEFA son instituciones diferentes, ambas mantienen reglamentos que promueven la neutralidad en las competiciones oficiales. Por ello, estos dos casos son considerados los precedentes más cercanos cuando surgen situaciones similares en el fútbol internacional y sirven como referencia para posibles decisiones disciplinarias.



