
La Comisión de Disciplina del fútbol hondureño determinó imponer una fuerte sanción al entrenador del Marathón, Pablo Lavallén, luego de sus declaraciones realizadas tras la derrota frente al Olimpia.
El técnico argentino había manifestado sentirse “en un circo”, comparando su papel con el de un “payaso”, en referencia al entorno de la Liga Nacional. Estas expresiones fueron consideradas inapropiadas por el ente disciplinario, que resolvió suspenderlo por cuatro partidos, periodo en el que no podrá dirigir a su equipo ni ingresar a los estadios.
Asimismo, Lavallén también realizó críticas hacia la cadena televisiva encargada de las transmisiones del torneo, asegurando que tendría vínculos con los propietarios del Olimpia Deportivo. En sus palabras, señaló que “no se puede ser juez y parte”, generando aún más controversia.
La Comisión tomó en cuenta antecedentes recientes del entrenador, quien ya había sido expulsado en partidos anteriores por reclamos ante Real España y por un incidente con el árbitro Nelson Muñoz en el estadio Yankel Rosenthal.
Debido a esta reincidencia, el organismo disciplinario decidió aplicar una sanción más severa.
La decisión ha generado debate en el entorno del fútbol nacional sobre la proporcionalidad del castigo y el comportamiento de los protagonistas en la Liga Nacional.



